Patricia Álvarez, Premio Nacional del Año

  • Siguiendo los pasos de su padre, su abuelo y su bisabuelo, la santanderina ha sido designada en 2025 Mejor Jugadora de la Liga, rubricando su excelente temporada con la medalla de bronce en el Campeonato de Europa de hockey, donde fue la máxima goleadora de la selección española

Patricia Álvarez Nárdiz (Santander, 4 de marzo de 1998) proviene de una destacada saga de pioneros y grandes jugadores de hockey desde el siglo pasado. Heredó su pasión de su padre, José Álvarez Pañeda, jugador de la cantera de la Real Sociedad de Tenis de Santander e internacional entre 1985 y 1990 en diversas categorías; de su abuelo, Gerardo, uno de los jugadores que formó parte del primer equipo de Cantabria que participó en un Campeonato de España, concretamente el disputado en San Sebastián en 1929; o de su bisabuelo, José Nárdiz Pombo, que en 1922 trajo los primeros sticks a Cantabria.

Actualmente defiende, desde hace tres temporadas, los colores del Real Club de Polo de Barcelona, aunque sus primeros pasos los dio en la Real Sociedad de Tenis de La Magdalena. Poco a poco ha ido creciendo deportivamente hablando -sin descuidar los libros: ha estudiado TAFAD (Técnico Superior en Actividades Físicas y Animación Deportiva), Magisterio y ahora, márketing y dirección comercial, “para cuando se acabe el hockey, porque ahora trabajar, no puedo”-, completando en 2025 una temporada fantástica en la que ha sido designada mejor jugadora de la Liga 24-25, siendo la segunda máxima goleadora.

Los éxitos nacionales y sobre todo su crecimiento personal han llevado a Patricia Álvarez a ser una de las jugadoras imprescindibles en la selección española con la que este año ha logrado la medalla de bronce en el Campeonato de Europa, siendo elegida en el 11 ideal de este prestigioso torneo, donde además fue la máxima goleadora del equipo nacional, igual que en la ProLeague.

Para Patricia Álvarez todo cambió a los 18 años, cuando recibió la llamada del entonces seleccionador femenino, Adrian Lock. «Me dijo que si quería estar en la selección, tenía que ir a Madrid. Yo no quería, pero mi familia me dijo que estos trenes solo pasan una vez». Dejó el Tenis, con el que logró el ascenso a División de Honor, siendo la máxima goleadora, se instaló en la Residencia Blume y se enroló en las filas del SPV Complutense. Debutó con la selección española sub-21 en 2019, logrando la medalla de oro en el Europeo. Ya con la Absoluta, una lesión le apartó de los Juegos de Tokio en 2021, pero no faltó en unos Juegos de París de los que regresó con diploma -la selección fue séptima-. En un equipo con la flecha hacia arriba, la de Mönchengladbach es su primera medalla con España en un gran campeonato. «Te das cuenta de que la espera ha merecido la pena». Quizá la medalla ha sido un poco inesperada. «Carlos García Cuenca, el entrenador, nos dijo que el objetivo era entrar en semifinales, por delante de Gran Bretaña e Irlanda, lo que nos hacía clasificarnos para el Mundial. Un objetivo realista». Lo hicieron. El rival en ‘semis’ era la todopoderosa Países Bajos, que ajustició a España con tres goles de Yibbi Jansen en otros tantos penaltis córner. «Son las únicas imbatibles», asegura Patricia. Pero Bélgica llegó al partido por el bronce con una mala dinámica. Y aunque hubo que sufrir en los ‘shoot outs’, ese uno contra uno de jugadora contra portera… «Con Clara, nuestra portera, es muy fácil ganar». Culminaba así una temporada de ensueño para Patricia Álvarez Nárdiz, que además vivió una feliz especial, porque el día anterior su hermano Nicolás (Santander, 2003) también se colgaba la medalla de bronce en su primer torneo con la absoluta.

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