- El pupilo de Ramón Torralbo voló como nunca hasta los 16.55 metros en Bergen, convirtiéndose en el sexto español sub-23 de siempre y logrando la medalla de oro en el Europeo con la mejor marca y puesto de un español en este campeonato en triple salto
Alguien que mejora en ¡23 centímetros! su plusmarca en el momento cumbre de la temporada es un competidor colosal y aquel que se juega el pase a la final en un desesperado tercer ensayo y sin saber qué está fallando, demuestra estar hecho de una pasta diferente; ocurre que ambos hitos convergieron en Bergen firmados por Pablo, pionero en ganar un oro continental sub-23 en triple; en realidad, el éxito ya se barruntaba desde que su padre, como buen discóbolo, lanzara la idea de que se entrenase con, agárrense, don Ramón Torralbo, de quien huelga dar detalles.
A Pablo Delgado se le quedó corto el oro nacional conseguido a principios de julio en Badajoz y buscó la conquista del metal más preciado fuera de Cantabria. Bergen (Noruega) fue el escenario perfecto para dejar su impronta a nivel internacional, en el XV Campeonato de Europa sub-23 al que llegaba como reciente campeón de España. Y lo que todos querían lo encontró él en su cuarto intento con un enorme salto de 16.55 metros, el mejor de su vida, el mejor de todos los tiempos de un cántabro y el sexto de un español en categoría sub-23.
Lograba su pase a la final ‘in extremis’ en su tercer y último intento al aterrizar en los 15.91 metros, después de un primer intento nulo y un segundo de 15.25 metros. Ya en la final, rompió el hielo con un salto por encima de los 16 metros, en concreto 16.16, pero fue con el cuarto salto con el que hizo historia no solo para él en una competición internacional, sino historia regional y nacional. 16.55 fueron los metros que voló por encima de la arena del foso en Noruega, salto que le colocó provisionalmente en el primer cajón del podio y del que ninguno de sus rivales logró bajarle. Se hizo así con la primera medalla de oro para España en la competición, un nuevo récord de Cantabria absoluto y sub-23, convirtiéndose en el sexto español sub-23 de siempre con la mejor marca y puesto de un español en un Europeo sub-23 en toda su historia en la prueba de triple.
“Aunque poco a poco me voy dando cuenta de lo increíble que suena ser campeón de Europa, no sé si en algún momento llegaré a ser completamente consciente de ello; es algo muy, muy especial para mí, para mi entrenador y para todos mis compañeros de entrenamiento. A lo largo de este año sabía que podía hacer un buen papel en el Europeo, incluso llegué a pensar en las semanas previas, en las que tenía mucha confianza en mí mismo, que podía ganarlo, pero de ahí a conseguirlo siempre hay un escalón muy grande”.
Pablo también presume de una mejor marca de 7.76 metros en longitud, de la que se quedó a un mísero centímetro en el Nacional absoluto de Tarragona, pero le tiene echado el ojo a los icónicos 8 metros, “creo que tengo los 8 metros en las piernas y me hubiera llenado de orgullo haberle regalado algo así a mi entrenador en Tarragona, pero estoy convencido de que saldrá el año que viene, o el siguiente. Esta temporada la voy a pasar estudiando un máster en la Universidad de Miami y contaré con el apoyo de un gran grupo de velocistas que van a conseguir que exprima aún más mi punto débil, la carrera, por lo que creo que aún tengo un margen de mejora amplio en la longitud”.
No todo el mundo tiene precognición de los antepasados atléticos de Pablo, “empecé haciendo atletismo en la escuela municipal de El Astillero (Cantabria), con 6 años. Mi padre, Abraham Delgado, fue lanzador de disco bastante bueno de hecho (56,30m, récord de Cantabria absoluto) pero nunca me quisieron apuntar por seguir sus pasos, siempre me dieron libertad y salió de mí el querer apuntarme; no fue hasta los 12 o 13 años cuando me moví a Santander a entrenar con Ramón porque mi padre le conocía y pensó que sería lo mejor a futuro; al principio, como la mayoría de niños, quise hacer 100 metros pero el tiempo te va reubicando a otras pruebas en las que parece que se aprovechan mejor las cualidades de cada uno. Ya en sub 16 gané mi primera medalla en un campeonato por federaciones autonómicas, una plata con 13,62 metros en triple y desde entonces he seguido ‘picando piedra’ hasta saltar casi tres metros más”.