- Los RedSticks, con los cántabros Álex Alonso y Nicolás Álvarez en sus filas, vuelven a disputar una final mundialista 28 años
España afrontará este domingo uno de los partidos más importantes de su historia. Los RedSticks se enfrentarán a Alemania, actuales campeones del mundo, en la final de la Copa del Mundo 2026. El encuentro comenzará a las 16:30 horas en el Belfius Hockey Arena de Wavre y podrá seguirse en directo por Teledeporte y RTVE Play.
España vuelve a disputar una final mundialista 28 años después de la celebrada en Utrecht en 1998. Será la tercera ocasión en la que la selección luche por el título. Las dos anteriores terminaron con sendas medallas de plata, mientras que el bronce conseguido en 2006 completa hasta ahora el palmarés español en la competición.
La relación de España con la Copa del Mundo comenzó en casa y rozando la gloria. En Barcelona 1971, en la primera edición del mundial, nuestra selección alcanzó la final ante Pakistán. Una derrota por la mínima, 1-0, impidió levantar el título, pero aquel equipo abrió un camino que distintas generaciones han mantenido vivo durante más de medio siglo.
Después llegaron años de lucha, crecimiento y resistencia entre las grandes potencias. España fue quinta en 1973 y 1978, octava en 1975 y 1990, undécima en 1982 y quinta de nuevo en 1986. Cada Mundial dejó nombres, partidos y recuerdos diferentes, pero todos compartieron una misma idea: España nunca dejó de buscar otra oportunidad para pelear por el título.
Esa oportunidad regresó en Utrecht 1998. Veintisiete años después de Barcelona, España volvió a jugar una final y llegó a dominar por 0-2 a Países Bajos. El oro estuvo más cerca que nunca, pero los anfitriones remontaron y ganaron por 3-2 en la prórroga. Fue una derrota dolorosa, aunque también la confirmación de que el hockey español podía mirar de frente a cualquier rival.
La medalla volvió en Mönchengladbach 2006. Tras caer ante Alemania en semifinales, España se levantó para superar por 3-2 a Corea del Sur. Pol Amat marcó el gol de oro que entregó el bronce a un equipo que terminó el campeonato invicto y devolvió a los RedSticks al podio mundial.
También hubo Mundiales más difíciles. España fue novena en 1994, undécima en 2002, quinta en 2010, octava en 2014 y decimotercera en 2018. En 2023 regresó a los cuartos de final y terminó sexta, dejando la sensación de que una nueva generación estaba preparándose para volver a desafiar el orden establecido.
España ha estado presente en todas las ediciones de la Copa del Mundo. Ha celebrado dos platas, un bronce y numerosas victorias, pero también ha aprendido de cada golpe. La historia de los RedSticks en los Mundiales no puede resumirse únicamente con una lista de posiciones. Es la historia de todas las generaciones que mantuvieron vivo el sueño de ser campeones del mundo.
Ahora, 55 años después de aquella primera final de Barcelona y 28 después de Utrecht, España vuelve a encontrarse ante la puerta de la gloria. La clasificación para la final de Wavre asegura la cuarta medalla mundialista, pero este equipo no quiere conformarse con subir al podio. Quiere terminar lo que otros comenzaron. Quiere convertir tantos años de esfuerzo, espera y esperanza en el primer título mundial del hockey español.
Un camino de máxima exigencia
El equipo de Max Caldas ha llegado hasta la final después de completar un campeonato de enorme exigencia. España inició la primera fase con una victoria por 3-1 frente a Sudáfrica, perdió por la mínima ante Australia (0-1) y aseguró su presencia entre los ocho mejores con otro triunfo por 3-1 contra Irlanda.
Los RedSticks accedieron a la segunda fase y se enfrentaron, en el primer choque decisivo, precisamente ante Alemania. Los vigentes campeones del mundo se adelantaron en el minuto 26 mediante Justus Weigand, pero España consiguió darle la vuelta al encuentro.
Chefo Basterra empató desde el penalti stroke en el último minuto del segundo cuarto y, en el minuto 50, el delantero español anotó el definitivo 2-1. Una victoria fundamental que mantuvo abiertas todas las opciones españolas y confirmó que el conjunto de Max Caldas podía competir contra cualquiera.
España terminó la segunda fase empatando 1-1 con Bélgica en un encuentro de máxima tensión. El resultado permitió a los RedSticks clasificarse como segundos del grupo F, por delante de Australia gracias al mejor ratio entre goles marcados y recibidos. Alemania acabó primera después de imponerse por 4-2 a los australianos.
En semifinales llegó una de las mayores gestas de la historia del hockey español. España derrotó por 4-3 a Países Bajos, campeona olímpica y anfitriona, después de remontar el tanto inicial de Koen Bijen. Chefo Basterra firmó un hat-trick, Pepe Cunill completó la goleada y Luis Calzado volvió a resultar decisivo bajo los palos.
Los RedSticks llegaron a dominar por 1-4, aunque Países Bajos reaccionó en los últimos minutos y redujo la diferencia hasta el 3-4. España resistió y consiguió regresar a una final mundialista casi tres décadas después de su última aparición.
Alemania defiende su corona
Alemania ha seguido una trayectoria igualmente sólida en este Mundial. El conjunto dirigido por André Henning comenzó el campeonato venciendo por 5-1 a Malasia y por 1-0 a Bélgica, antes de empatar 1-1 con Francia. En la segunda fase cayó frente a España, pero aseguró la primera plaza del grupo con su victoria ante Australia.
En semifinales, la vigente campeona mundial superó por 2-1 a Argentina. Justus Weigand adelantó a Alemania al comienzo de la segunda mitad, Tomás Domene empató desde el penalti córner y Paul-Philipp Kaufmann marcó el gol definitivo en el minuto 54.
Alemania disputará su segunda final consecutiva y la sexta de su historia. La selección germana fue subcampeona en 1982 y 2010 y conquistó el título en 2002, 2006 y 2023. Una victoria en Wavre le permitiría igualar los cuatro campeonatos de Pakistán, la selección más laureada de la competición.
Máxima igualdad en el Mundial
Los números reflejan la igualdad con la que ambos equipos llegan a la cita. España presenta un balance de cuatro victorias, un empate y una derrota, con 13 goles a favor y ocho en contra. Alemania suma también cuatro triunfos, un empate y una derrota, con 14 tantos marcados y siete recibidos.
En cuanto a los enfrentamientos directos, España ha ganado ocho de los últimos once enfrentamientos en el tiempo reglamentario, con dos empates y una sola derrota. En tres ocasiones se han enfrentado en este 2026. Dos en la FIH Pro league, con victoria española 5-2 y empate 3-3 (3-1 en los SO para los germanos) y el 2-1 en la segunda fase de este mismo Mundial.
Alemania fue capaz de superar a España por 4-1 en las semifinales del Europeo de 2025, pero los de Max Caldas han demostrado que saben cómo hacer daño a los actuales campeones. El encuentro de la segunda fase ofrece una referencia reciente, aunque una final abre un escenario completamente nuevo.
Este partido también recupera el recuerdo de la final olímpica de Pekín 2008. Alemania ganó entonces por 1-0 y dejó a España con la medalla de plata. Dieciocho años después, las dos selecciones vuelven a encontrarse con uno de los grandes títulos del hockey internacional en juego.
Alemania buscará su cuarta Copa del Mundo y defender la corona conquistada hace tres años. España afrontará su tercera final mundialista con la oportunidad de conseguir un oro que nunca antes ha formado parte de su palmarés. Después de derribar a los campeones olímpicos y de derrotar ya a Alemania en este campeonato, los RedSticks están a un partido de la eternidad.