- El Jurado reconoce su trayectoria, su dedicación y su compromiso con el juego de los bolos, que le mantienen activo a sus 90 años
José Antonio Gómez Núñez, conocido por todos como ‘Toño Gómez’ será el gran protagonista de la gala que tendrá lugar el próximo sábado 21 de noviembre en la Sala Bretón de Astillero, con motivo de la entrega del XIII Premio Muslera, que le ha sido concedido poniendo en valor su dedicación y compromiso, especialmente con los más jóvenes, que a sus 90 años le mantienen activo por todas boleras de Cantabria.
En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Astillero se reunió el Jurado de este premio, formado en este 2026 por Elena García Fernández, concejala de Ordenación del Territorio; Andrés Vega Moreno, concejal de Obras; y Pilar Gárate Duque, vocal de la Junta Vecinal de Guarnizo, en representación del Ayuntamiento de Astillero; Julián Vélez González, presidente de la Federación Cántabra de Bolos; Mercedes Viota Faces, secretaria general de la Asociación de la Prensa Deportiva de Cantabria; José Manuel Díaz Díaz, presidente de la Peña Los Remedios Grupo Teiba; Alejandro Calderón Echezarreta, tesorero de la Peña La Planchada; y Juan Amenábar Pérez, Mercedes González de Celis y Enrique Torre Bolado, presidente y patronos, respectivamente, de la Fundación Bolos de Cantabria. Actúa como secretario del Jurado, sin voto, José Ángel Hoyos Perote.
Todos ellos estudiaron detenidamente las dos candidaturas presentadas, procediéndose a continuación a la votación, en la que resultó vencedor Toño Gómez, al que como indican las bases generales del premio, se le comunicó el veredicto, mostrándose sumamente “emocionado y agradecido”.

José Antonio Gómez Núñez nació (1936) en Puentenansa, localidad de honda tradición bolística, donde este juego constituía prácticamente la única actividad de ocio disponible. Como tantos niños de su generación, aprendió a jugar de forma espontánea junto a la bolera, imitando a los mayores con botes de conservas a modo de bolos y piedras del río a modo de bolas. Su trayectoria, que abarca ya nueve décadas de vínculo ininterrumpido con los bolos, reúne de forma singular las tres facetas que distinguen a las grandes figuras de este deporte: jugador de primer nivel, entrenador de referencia y, por encima de todo, maestro-formador de varias generaciones de bolísticos.
Su trayectoria deportiva, interrumpida a los 45 años por una lesión, presenta un buen palmarés, pero no es por ésta por la que el Jurado le ha otorgado el Premio Muslera, porque lejos de alejarse de los bolos, su retirada como jugador marcó el inicio de la etapa más determinante de su trayectoria. Comenzó a enseñar por su cuenta en la bolera del Rancho Chico (Peñacastillo), sufragando personalmente durante los primeros años todos los gastos de su labor. Poco después, en 1986, fundó formalmente su Escuela de Bolos, siendo uno de los pioneros en Cantabria en este modelo de organización, a la que puso el nombre de su hijo Toño, fallecido trágicamente en accidente de tráfico con solo 18 años, y que despuntaba como gran jugador. Desde entonces ha dedicado a la enseñanza, de forma prácticamente exclusiva tras su jubilación, todo su tiempo y energía, distinguiéndose por una pedagogía paciente, cercana y exigente a partes iguales: amable con los niños, tolerante con los menos dotados y exigente con quienes muestran talento. Con sus noventa años y cumplidas cuatro décadas al frente de su escuela, mantiene intacta esa misma ilusión diaria por enseñar.
Su magisterio no se ha limitado a formar campeones: se proyecta sobre cientos de niños y niñas, hoy hombres y mujeres, que aprendieron a jugar a los bolos gracias a su entrega incondicional, muchos de los cuales, sin llegar a la élite, mantienen viva su afición gracias a él. Es habitual que, dentro del propio ámbito federativo, se le derive a jóvenes con dificultades para que reciban su magisterio.
La trayectoria de Toño Gómez encarna de manera ejemplar el espíritu del Premio Muslera: una vida entera dedicada al juego de bolos, primero como aficionado y jugador de éxito, y después, de forma ininterrumpida durante cuatro décadas, como maestro y formador. Su labor ha contribuido de forma decisiva a mantener viva la tradición bolística cántabra, transmitiéndola a varias generaciones de niños y jóvenes y garantizando así su continuidad como seña de identidad de Cantabria.
Por primera vez y en esta decimotercera edición el Premio Muslera se otorga a un monitor de bolos, poniendo en valor una figura y una labor fundamentales para la promoción, enseñanza y futuro de nuestro deporte vernáculo.
En la fotografía superior, Toño Gómez, a la derecha, conversando con Tete Rodríguez (Premio Muslera 2015), durante la pasada Semana Bolística 2026, celebrada en agosto en Santander.