El Monte Hijedo recupera su memoria a través del cine

El documental ‘El Monte Hijedo y sus custodios ancestrales’ se ha proyectado hoy ante el público, en un viaje por la historia, el paisaje y la memoria de uno de los territorios más singulares entre Cantabria y Castilla y León.

El Monte Hijedo ha sido hoy protagonista de una mirada diferente. La proyección de ‘El Monte Hijedo y sus custodios ancestrales’, documental dirigido por Jorge Murillo, ha permitido al público adentrarse durante 39 minutos en un territorio donde naturaleza, historia y tradición permanecen estrechamente unidas.

La biblioteca Central de Cantabria en Santander ha sido el escenario elegido para proyección en el día de hoy.

La película propone un recorrido visual por el corazón del Monte Hijedo y por los vestigios que durante siglos sirvieron para delimitar territorios y preservar acuerdos entre comunidades. Entre la espesura del bosque todavía permanecen 19 mojones de piedra, muchos de ellos con cruces y otros símbolos grabados, testigos de unos límites que, aunque hoy puedan parecer invisibles, fueron fundamentales para quienes habitaron y gestionaron estas tierras.

Más allá de las piedras, el documental plantea un viaje por la memoria. Fronteras territoriales, acuerdos vecinales y pactos entre comunidades aparecen reconstruidos a través de una narrativa que combina historia, etnografía, paisaje y tradición oral y escrita.

La cámara de Jorge Murillo convierte el propio Monte Hijedo en uno de los grandes protagonistas de la película. Las imágenes permiten descubrir un paisaje en el que cada mojón, cada camino y cada rincón del bosque forman parte de un relato mucho más amplio: el de la relación entre las personas y el territorio que han habitado durante generaciones.

El documental cuenta con guion de Jorge Murillo y Rosa Diego y producción de Pedro Herbosa y Jorge Murillo. Murillo también se encarga de la fotografía, edición y posproducción, construyendo una propuesta audiovisual marcada por el cuidado de la imagen y por una narración que busca acercar al espectador a la historia que permanece escondida en el paisaje.

La música desempeña también un papel esencial. La banda sonora original corre a cargo de Kepa Junkera y Baladans, aportando una dimensión emocional a un relato que transita entre documentos históricos, testimonios, paisaje y memoria.

Detrás de la película hay además un importante trabajo de documentación y asesoramiento. Para reconstruir la historia de estos límites se ha contado con materiales y conocimiento procedentes del Archivo General de Simancas, el Instituto Geográfico Nacional, el Archivo Histórico Provincial de Cantabria, el Archivo de la Diputación de Burgos, el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, el Centro de Estudios Montañeses y el Servicio de Cartografía y Sistemas de Información Geográfica del Gobierno de Cantabria.

El resultado es un documental que invita a mirar el Monte Hijedo más allá de su extraordinaria riqueza natural. Sus piedras hablan de acuerdos, de territorios y de generaciones que dejaron su huella en el paisaje. Una memoria que permanece y que ahora encuentra en el cine una nueva forma de ser contada.

Con ‘El Monte Hijedo y sus custodios ancestrales’, Jorge Murillo y su equipo recuperan esas marcas de piedra para convertirlas en protagonistas de un relato sobre territorio, identidad y memoria, demostrando que, en ocasiones, para conocer la historia de un lugar basta con detenerse a observar aquello que el tiempo no consiguió borrar.

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