- El atacante del Racing reconoce que su mejoría, y la del equipo, está en “ser más competitivo, querer ganar, pelear cada encuentro y creer que podemos hacerlo”
El Racing completó su tercer entrenamiento de la semana en las Instalaciones Nando Yosu como parte de la preparación del encuentro ante la Cultural y Deportiva Leonesa (sábado 14-16:15 horas). Villalibre volvió a ser uno más en la sesión, en la que no estuvieron Arana, Pablo Ramón y Manex Lozano, lesionados, y Sergio, Diego Fuentes y Santi Franco, del Rayo Cantabria, trabajaron con el grupo.
Íñigo Vicente fue el protagonista en la rueda de prensa, que comenzó con la valoración del momento que atraviesa el equipo: “La temporada está siendo muy buena, vamos en dinámica ascendente y estamos muy contentos”. El atacante verdiblanco añadió posteriormente que “el equipo maneja muchos registros, llevamos cuatro años con el mismo cuerpo técnico, los jugadores llevamos juntos varias temporadas, hemos madurado mucho… y eso es lo que hace un buen equipo, que es lo que estamos siendo”.
“Va a ser un partido dificilísimo y no hay que mirar la clasificación porque en todas las jornadas hay sorpresas. Los jugadores se juegan la vida y ganar cada partido es una guerra. Vamos a León con la idea clara de sacar los tres puntos, pero en un partido complicado ante un buen equipo”, comentó sobre el duelo en el Reino de León. Y completó sus declaraciones sobre el partido: “Va a ser un equipo valiente que va a querer el balón, atraernos y jugarnos a la espalda. Les veo un buen equipo y tenemos la espinita clavada de la ida, nos espera un partido duro”.
El ‘10’ racinguista aseguró que “de nada valen los puntos que le saques ahora a los de detrás, hay que sacarlos cuando queden tres o cinco jornadas. Vamos a aprender de los errores del pasado y a centrarnos solo en León”. Además, reconoció que años atrás podía fijarse más en los números individuales, pero “eso hace que juegues peor, con el tiempo he ido madurando y cuanto menos lo piensas, mejor salen las cosas” y aseguró que ahora “juego para el equipo, que es lo importante”.
“Ser más competitivo, querer ganar y pelear cada partido y creer que podemos hacerlo en casa y a domicilio. En eso he mejorado yo y, sobre todo, el equipo”, confesó sobre su evolución y señaló que tiene mucha confianza en sí mismo y que buena culpa de eso la tiene el equipo: «Durante toda la temporada, en los entrenamientos, se puede ver que el nivel de todos es altísimo y eso hace que los que más jugamos demos ese nivel tan alto. Somos una familia, tenemos una unión muy grande y eso hace que las individualidades salgan a relucir”.
“Queremos ganar el siguiente partido, quedan 13 y queremos ganarlos todos, que es la única manera. El equipo ha madurado a la hora de darle normalidad cuando ganas y, cuando pierdes, no volverse loco”, indicó sobre cómo afronta el equipo lo que resta de temporada. Y concluyó destacando el papel de la afición: “Lo de esta afición es increíble, yo no he visto nada igual. Ellos son los que merecen, por lo que han sufrido, disfrutar cada fin de semana”.