Los cántabros Bea Pérez y Nico Álvarez, campeones de la Copa de la Reina y del Rey

  • Club de Campo de Madrid y Real Club de Polo de Barcelona conquistan ambos títulos tras imponerse a Sanse Complutense (1-2) y Atlétic Terrassa (1-0), respectivamente

El Real Club de Campo, con la cántabra Beatriz Pérez en sus filas, ha sumado un nuevo título. La Copa de la Reina Iberdrola 2026 ha ido a parar al conjunto de Pablo Usoz tras una final en la que los tres goles del partido se marcaron en los primeros cinco minutos. De hecho, no había transcurrido ni un minuto de juego cuando las de Pablo Usoz provocaron el primer penalti córner. María López se sacaba de la chistera un látigo cruzado que subía el 1-0 a los 30 segundos del pitido inicial.

Nuevo jarro de agua fría para las de Jorge Donoso. Begoña González asistía a una Flor Amundson que no estaba defendida. La delantera controlaba, recortaba y batía por segunda vez la portería de la Complu. Y era tan solo el minuto dos. Pero no se vinieron abajo las de San Sebastián de los Reyes y reaccionaron pronto. La presión les dio sus frutos con una jugada de Sara Carmona por la derecha y el pase hacia dentro del área lo desvió María López hacia su portería, un gol que supuso el 1-2.

A partir de ahí, Sanse buscaba llegar al área contraria con varios flicks y ataques muy verticales, mientras que real Club de Campo buscaba no desordenarse para mantener la ventaja y que no le cogiesen la espalda y atacar por la derecha principalmente para aumentar la distancia.

Por su parte, el Real Club de Polo, con el cántabro Nicolás Álvarez en el equipo inicial se ha proclamado campeón de la Copa del Rey 2026 al vencer en el partido final al Atlétic Terrassa, por 0-1. En las instalaciones del Club Junior, el rey de copas ha sumado una más a su vitrina, la 34ª de las 109ª ediciones disputadas.

Pequeños detalles han decidido una final muy intensa, pero con pocas ocasiones de gol y un solo tanto. En el minuto 49, Nico Laplaza aprovechó un rechace del portero del Atlétic, el juvenil Lukas Palau, para batir la portería rival y marcar el tanto que a la postre significó el título para los de Ramón Sala.

El partido transcurrió con una primera parte con alternativas constantes y poco control. Los dos conjuntos se alternaron las dinámicas positivas, pero las ocasiones claras no llegaban. A falta de dos minutos para el final del primer cuarto vino el primer penalti córner del partido, para el Polo, pero el tiro de Marc Miralles se fue desviado a la izquierda de Lukas Palau, que ha brillado con luz propia en este torneo y también en la final.

Una pérdida en defensa del Atlétic, ya en la segunda parte, provocó el segundo penalti córner. Lo tiró Bruno Ávila ligeramente desviado. Reclamó el jugador el ‘video umpire’ pidiendo un pie, pero lo perdió.

Con el 0-0 se llegó al último cuarto. Una nueva bola perdida en la defensa de los jugadores de Roger Pallarols provocó un nuevo penalti córner. Lo tiró Marc Miralles y el rechace del guardameta lo cazó Nico Laplaza para desatar la locura en la grada del Polo. Tuvieron los de Ramón Sala alguna ocasión más para aumentar la ventaja, sin suerte. Fue en los últimos minutos cuando el Atlétic se vino arriba buscando el empate, pero las certeras intervenciones de Marcos Giralt y un par de postes evitaron el empate.

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