Rubén Haya se adjudica la victoria en el IX Memorial Armando Cuesta celebrado en Vega de Liébana

Como bien decía ayer mi amigo Ricardo Cano “los viejos rockeros nunca mueren”. Rubén Haya Manero, que el pasado sábado lograba un nuevo título liguero, a sus 51 años ‘largos’ (en enero cumplirá 52), demostró ayer en La Catedral de los Bolos, porque es uno de los grandes. El camargués brindó un gran juego a los muchos aficionados que se dieron cita en Vega de Liébana, logrando la victoria en el IX Memorial Armando Cuesta, superando en la final (partió de cero) a otros dos grandes como Óscar González y Víctor González.

El capitán de la Peña Peñacastillo Anievas Mayba firmó un concurso de 141 bolos (en cuartos hizo 130) frente a los 132 del jugador de Andros La Serna Valle de Iguña, que fue el mejor en el primer concurso con 136; y a los 128 de su compañero, que en cuarto también había hecho 130.

La cuarta posición fue para Carlos García (Camargo), con 128; la quinta para Jonathan García (Casa Sampedro Restaurante Sánchez), con 126; la sexta para Manuel Domínguez (Hnos. Borbolla Villa de Noja), con 120; la séptima para José Manuel Lavid (Torrelavega Siec), con 118; y la octava para Mario Pinta (Camargo), con 107.

El torneo estuvo organizado por el Ayuntamiento de Vega de Liébana y patrocinado por la Fundación Camino Lebaniego. Todos los jugadores recibieron productos típicos del municipio. Arbitraron: Alfredo y Mariano Escandón.

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